Rebecca Adorno Dávila

| Abrazo infrasónico |

 

Vista desde la exposición colectiva “PM” en Embajada. Hato Rey, PR. 2018

Abrazo infrasónico es una escultura sonora que consiste de dos subwoofers configurados uno frente al otro – abrázandose- mientras reciben ondas que oscilan en frecuencias bajas. La pieza busca visibilizar una onda acústica fantasma que no podemos escuchar, pero sí sentir. El carácter oscuro del infrasonido parte de su frecuencia, pues es inferior a la que detecta el oído humano (menos de 20 Hz).  La reputación de esta onda la precede por dos razones: habita de manera furtiva en la atmósfera al ser generada por fuentes tan poderosas y destructivas como huracanes, explosiones, tornados e interacciones atmósfera-océano y al generarse de manera artificial se emplea particularmente para inducir dolor o confusión. Abrazo infrasónico propone humanizar este tipo de onda acercando su naturaleza estratosférica a la tierra mediante un gesto afectivo.